25 abr 2009

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Como el zorro de Le Petit Prince, siempre esperando...

...

"...se quedarán los demás, que cada vez son otros
y entre los cuales habrá de construirse lo que sigue,
también el hueco de nuestra imaginación se queda
para que entre todos se encarguen de llenarlo,
y nos vamos a nada limpiamente como las plantas,
como los pájaros, como todo lo que está vivo un tiempo
y luego, sin rencor, deja de estarlo..."
AA

16 abr 2009

Un buen amigo me dedicó este poemita. Mi Agus, mil gracias...

A David Ortiz


Esta es la noche
nosotros somos sus perros
infatigables
dispuestos a recorrer la tierra
como venimos al mundo

con garras inútiles

para sostener una cerveza

con la necesidad de tener una luna

para lanzarle ladridos afónicos
para orinar su luz sobre una lápida
inútil farol de cementerio
celador de cadáveres

con una oreja rota

el otro pedazo sigue buscando
un sonido sórdido
acompañado del baile
sobre la muerte


con los ojos llenos de vidrio

para soportar la mañana
para ver en cada callejón una
alcantarilla abierta
para navegar con la tierra como barco
los gritos de las paredes como timón
esta ciudad es un mar infinito con los huevos colgados
aguantando a salto de mata en batallas importantes
meneados listos para disparar a la menor provocación

con la muerte al lado

para alimentarnos de ella
cosernos a su seno

con la cola lista

para el no te entumas
precoz para el patitas para qué las quiero

con la boca llena

vomitando ironía muerta
sinsentido
con el humor negro
como la mierda
dejada en un parque
lista para que alguien la recoja

solos

para tomar sin compañía
el riesgo de quebrarnos el cráneo en las paredes
para que nazcan las nuevas tempestades
que asustarán a las palomitas
de la caja de Pandora

con el hocico a medio abrir

para recibir de la noche
el alimento único y breve
que su silencioso
viento acompaña
de plagas antiquísimas

nacimos inmunes

aprendimos que el límite
estaba en nuestro costado
cuando era marcado
por las bestias de la noche

nacimos aferrados

al elixir de los dioses
porque no nos preocupó robar
lo que era nuestro
antes de la primera palabra
dicha en el universo

surgimos

vomitados por la tierra
manchados por las respuestas impuestas
por despostillados bastones
de fútiles voces
nuestro pelaje
empezó a gritar nuestras preguntas
se nos fueron cayendo los iceberg de la verdad
los monumentos históricos
torpes jabalíes
se desmoronaron
antes de nuestro primer parpadeo

al abrir los ojos

nos encontramos huérfanos
el vidrio formado en nuestras retinas
nos indicó
que no teníamos más padre ni madre
que el reflejo de nuestro rostro
en un charco de cebada
de sueños paralíticos

con una columna álgida

que decidió quemar los hilos
que la ataban al titiritero

nacimos para la noche
seguimos bramando
todos los idiomas de la furia y el desencuentro
esperando que el universo termine de morir